La locura de los Marañones y el Príncipe del Pirú…

Mucho se ha escrito sobre este episodio brutal y sangriento de la conquista de América, enmarcada en una de las últimas búsquedas del quimérico El Dorado por parte de nuestros antepasados en las profundidades del Nuevo Mundo… “El loco Aguirre” es el más célebre de aquellos tipos que enloquecieron perdidos en la selva y dejaron un reguero de sangre interminable por donde pasaron, especialmente entre los propios españoles de la expedición en una orgía cainita de muerte que todavía hoy impresiona…

Algo toqué este tema cuando escribí sobre Ursúa y la bella Inés de Atienza, aquella pareja de amantes apasionados que fueron de los primeros en encontrar la muerte entre aquella tropa de aventureros sin escrúpulos, de desheredados de la Conquista que vagaban buscando su gloria en aquél territorio salvaje en el que, pasados los primeros tiempos, llegaban desde España nobles, burgueses y religiosos para hacerse con el botín y los mejores puestos en la administración colonial…

Este tema está muy presente en el pensamiento de Lope de Aguirre y así lo dejó escrito en su famosa carta al rey Felipe II

“Especialmente es tan grande la disolución de los frailes en estas partes, cierto convenga que venga sobrellos la tu ira y castigo, porque ya no hay ninguno que presuma de menos de gobernador. Mira, mira Rey, no les creas lo que te dicen, porque las lágrimas que allá echan en tu real presencia son por venir acá a mandar. Si quieres saber la vida que por acá tienen, es entender en mercadurías, procurar y adquirir bienes temporales, vender los sacramentos de la Iglesia por precio… Enemigos de pobres, incaritativos, ambiciosos, glotones, soberbios de manera que, por mínimo que sea un fraile, pretende mandar y gobernar estas tierras: Pon remedio, Rey señor, porque destas cosas y malos ejemplos, no está imprimida ni la fe en los naturales.Y más te digo,que si esta disolución destos frailes no se quita de aquí, no faltarán escándalos”.

Tras acabar con Ursúa, Lope de Aguirre nombró como general de la expedición a Hernando de Guzmán, de familia noble sevillana, y pocos días después lo proclamó como “Príncipe de Tierra Firme y del Pirú” en abierta rebeldía hacía la Corona española de un Felipe II que les había olvidado y maltratado mientras ellos se dejaban la vida en aquél lejano territorio sin obtener reconocimiento alguno.

La violencia, personaliza en Lope de Aguirre, no fue ni mucho menos exclusiva de él, ya que las muertes entre la tropa española ya habían comenzado bajo el mandato de Pedro de Ursúa pero sí que explota definitivamente cuando Aguirre toma las riendas, matando a éste y a sus capitanes, luego al títere Hernando de Guzmán a los pocos meses y a muchos otros españoles por simples sospechas de traiciones… Bastaba una mirada o un gesto extraño para que Aguirre y sus secuaces ahorcaran, arcabucearan o dieran de estocadas con aquellos infortunados hombres…

Con el nombramiento de Hernando de Guzmán y tras asesinarle, Aguirre diseña un plan alternativo, salir a mar abierto, llegar a isla Margarita, luego a Venezuela, a Panamá para hacerse con más armas y hombres, y finalmente al Perú, con el fin de gobernar aquellas tierras y obtener justa recompensa a sus años de sacrificios… Así se lo promete a sus hombres, quienes le siguen muchos por temor y otros porque no tenían mucha mejor opción al ser ya rebeldes contra la Corona… El “loco Aguirre” mata y manda a matar a destajo, escribe a Felipe II y se despide…

… y otros muchos hijosdalgo desta liga ruegan a Dios Nuestro Señor te aumente siempre en bien, y ensalce, y en prosperidad contra el turco y franceses y todos los demás que en estas partes te quisieron hacer guerra. Y en éstas nos dé Dios guerras: que podamos alcanzar por nuestras armas el premio que se nos debe, pues de derecho nos has negado lo que se nos debía. Hijo de fieles vasallos tuyos en tierra vascongada, y yo, rebelde hasta la muerte por tu ingratitud. Lope de Aguirre El Peregrino

Aguirre encontró la muerte en Venezuela, a mano como no podía ser de otra manera de varios de sus marañones, quienes ante la cercanía de las tropas de la Corona, quisieron acabar con él para congraciarse y obtener el perdón… Resulta cuando menos curiosos que la Real Provisión de la Audiencia de Santo Domingo perdonara a los marañones en noviembre de 1561 y que, un año después, en octubre de 1562 se emitiera Cédula de Felipe II para castigar y perseguir a los marañones…

¿Loco? ¿Justiciero? ¿Primer precedente de la independencia de un territorio americano como proclamó Bolívar? La sangre todavía fluye por el río Marañón…

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s